¿Qué son los hongos funcionales? Guía para empezar

¿Qué son los hongos funcionales? Guía para empezar

Si últimamente has escuchado hablar de la melena de león, el reishi o el cordyceps y has pensado “vale, ¿pero qué tiene de especial una seta?”, estás en el sitio adecuado.

Los llamados hongos funcionales llevan mucho tiempo utilizándose en diferentes culturas, pero en los últimos años han empezado a aparecer por todas partes: cápsulas, extractos, polvos, cafés y todo tipo de complementos alimenticios.

Y con tanta información alrededor también es fácil perderse. Así que vamos desde el principio: qué son, cuáles son los más conocidos y, sobre todo, en qué deberías fijarte antes de comprar uno.

¿Qué son los hongos funcionales?

El término “hongos funcionales” se utiliza habitualmente para referirse a determinadas especies de hongos que, además de su posible uso como alimento, destacan por los compuestos que contienen y por su historia de uso tradicional.

Aquí encontramos nombres que probablemente ya te suenen, como Hericium erinaceus (melena de león), Ganoderma lucidum (reishi) o diferentes especies del género Cordyceps.

Una aclaración importante: que los llamemos “funcionales” no significa que sean medicamentos ni que debamos atribuirles propiedades terapéuticas. En Honguitos preferimos separar lo interesante de lo milagroso.

Los hongos funcionales más conocidos

Hay muchísimas especies de hongos, pero unas pocas se han convertido en las auténticas protagonistas del mundo de los complementos alimenticios.

Melena de león

La melena de león (Hericium erinaceus) probablemente tenga uno de los aspectos más curiosos de todos. En lugar del sombrero típico que imaginamos cuando pensamos en una seta, desarrolla una especie de filamentos blancos que recuerdan precisamente a una melena.

Es también uno de los hongos que más popularidad ha ganado en los últimos años y actualmente es fácil encontrarlo en cápsulas, extractos y polvo.

Reishi

El reishi (Ganoderma lucidum) tiene una historia mucho más larga. Su uso tradicional está especialmente vinculado a diferentes culturas asiáticas y hoy es otro de los nombres habituales cuando empiezas a investigar sobre hongos funcionales.

Su aspecto también es bastante reconocible: suele presentar una superficie brillante y tonalidades que van del rojizo al marrón oscuro.

Cordyceps

El cordyceps es quizá el más peculiar de esta lista. Y aquí conviene saber que “cordyceps” no hace referencia necesariamente a una única especie.

Cuando compares suplementos puedes encontrarte, por ejemplo, con productos basados en Cordyceps militaris. Por eso merece la pena mirar la etiqueta y comprobar qué especie contiene realmente el producto en lugar de quedarse únicamente con el nombre grande de la parte delantera.

Chaga

El chaga (Inonotus obliquus) rompe todavía más con nuestra idea de cómo debería ser una seta. Crece principalmente sobre ciertos árboles en regiones frías y forma una masa oscura e irregular que, a primera vista, se parece bastante poco a un hongo.

También se comercializa actualmente en diferentes formatos, especialmente como polvo y extracto.

¿Polvo, extracto o cápsulas?

Aquí empieza una de las partes que más confusión genera al comprar suplementos de hongos: dos productos que ponen “melena de león” en el frontal pueden ser bastante diferentes entre sí.

Puedes encontrarlos en polvo, extracto o cápsulas. Además, las cápsulas no son realmente una categoría completamente distinta: en su interior puede haber polvo, extracto u otra preparación.

Por eso merece la pena darle la vuelta al bote y leer la información completa. La foto de una seta enorme en el envase queda estupenda, pero la etiqueta suele contar una historia bastante más interesante.

¿Qué son los beta-glucanos y por qué aparecen tanto?

Si empiezas a comparar productos es muy probable que acabes encontrándote con otra palabra: beta-glucanos.

Los beta-glucanos son un tipo de polisacárido presente, entre otros organismos, en los hongos. Algunos fabricantes indican en sus productos la cantidad o porcentaje de beta-glucanos que contiene el preparado.

Este dato puede servir para entender mejor qué estamos comparando, especialmente cuando hablamos de extractos. Lo importante es no asumir que dos productos son equivalentes simplemente porque ambos contienen la misma especie de hongo.

Cómo elegir un suplemento de hongos

No necesitas convertirte en micólogo antes de comprar tu primer producto. Pero sí merece la pena dedicar un minuto a mirar algo más que el nombre del hongo.

Nosotros comprobaríamos, como mínimo, estas cosas:

  • La especie utilizada. Busca el nombre del hongo y, cuando esté indicado, su denominación científica.
  • La cantidad por dosis. No te quedes únicamente con el tamaño del envase.
  • El tipo de producto. Comprueba si se trata de polvo, extracto u otra preparación.
  • La composición. Revisa qué otros ingredientes contiene además del hongo.
  • La información del fabricante. Cuanto más claro resulte entender qué contiene el producto, mejor.
  • Las instrucciones de uso. Respeta siempre la dosis y las indicaciones que aparecen en el etiquetado.

Parece bastante básico, pero comparar estas cosas ayuda mucho más que intentar decidir entre dos botes por cuál tiene el bosque más bonito dibujado en la etiqueta.

Hongos funcionales no significa hongos alucinógenos

Sí, teníamos que hablar de esto.

Cuando alguien descubre una tienda llamada Honguitos, la pregunta puede aparecer bastante rápido. Pero los hongos de los que hablamos aquí no son hongos alucinógenos.

Melena de león, reishi, cordyceps o chaga son hongos completamente diferentes de las especies conocidas por contener sustancias psicoactivas.

De ahí nuestro pequeño mantra: alucinantes, no alucinógenos.

Entonces, ¿por cuál empiezo?

Depende de lo que estés buscando y del tipo de producto que prefieras. No creemos que tenga demasiado sentido decirte que existe un “mejor hongo” universal.

Lo que sí puedes hacer es empezar conociendo las diferentes variedades, comparar composiciones y entender qué estás comprando antes de elegir.

En El Bosque de Honguitos iremos dedicando guías a cada uno de ellos y explicando conceptos que aparecen habitualmente en las etiquetas: extractos, concentraciones, beta-glucanos, partes del hongo y otras palabras que al principio pueden sonar bastante más complicadas de lo que realmente son.

Porque el mundo de los hongos ya es suficientemente raro e interesante por sí solo. No hace falta inventarle magia.

Preguntas frecuentes sobre hongos funcionales

¿Los hongos funcionales son setas comestibles?

Depende de la especie y del uso que se haga de ella. Algunos hongos también tienen usos alimentarios, mientras que otros se encuentran principalmente en preparados y complementos. Conviene valorar cada especie y cada producto por separado.

¿Los suplementos de hongos son medicamentos?

No. Los complementos alimenticios no deben confundirse con medicamentos ni utilizarse como sustitutos de tratamientos médicos.

¿Todos los suplementos del mismo hongo son iguales?

No necesariamente. Pueden existir diferencias en la especie utilizada, la cantidad por dosis, el formato, el tipo de preparación y el resto de ingredientes. Por eso recomendamos comparar las etiquetas y no únicamente el nombre comercial.

¿Puedo tomar cualquier complemento de hongos?

Antes de utilizar un complemento alimenticio debes consultar su etiquetado, advertencias e instrucciones de uso. Si estás embarazada o en periodo de lactancia, tienes alguna condición médica, tomas medicación o tienes dudas sobre si un producto es adecuado para ti, consulta previamente con un profesional sanitario.

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